Por Alonso Maldonado Blaubach
En mi opinión hace un corto tiempo, que nuestra nación inició el irreversible camino hacia su redención.
Los primeros pasos de la transición ya han sido dados, labrados con el sacrificio y la constancia de un pueblo que se niega a doblegarse. Sin embargo, la gran tarea que tenemos por delante permanece inacabada.
No basta con anhelar la libertad.
Debemos ser capaces de sostenerla.
Hoy, la madurez de nuestra República nos exige reconocer, con humilde franqueza, que aún nos falta camino por recorrer antes de asumir plenamente la inmensa responsabilidad de administrar y salvaguardar nuestro propio Estado.
Un Estado no se reconstruye solo con leyes, sino con la rectitud de quienes las ejecutan.
Esta obra monumental no se consolidará por el azar.
Bajo la mirada protectora y la buena voluntad de Dios, estamos destinados a lograrlo. Pero esa bendición requiere de nuestra complicidad activa. El destino de Venezuela cambiará definitivamente el día en que los mejores de los nuestros, los más rectos, los más capaces, los más virtuosos, dejen a un lado el natural rechazo a los asuntos públicos y den un paso al frente.
La política ha sido degradada, es cierto.
No se la combate dándole la espalda, sino dignificándola con la presencia de los justos. Cuando las mentes más brillantes y los corazones más limpios decidan involucrarse y asumir el timón, entonces, y solo entonces, seremos los verdaderos dueños de nuestro porvenir.
Que no sea en vano el largo desierto recorrido.
Nos corresponde a los vivos, a los ciudadanos de hoy, consagrarnos a la causa que aún tenemos pendiente. Hacer de Venezuela una patria gobernada por su gente, para su gente, y guiada por sus mejores luces.
https://www.movimientorepublicano.org
https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_Republicano_(Venezuela)